
Mi historia
Mi nombre es Jimena Islas
Desde que tengo memoria la dinámica de vida que plantea la sociedad no me hacía sentido y seguirla en definitiva no me hacia sentir ni feliz ni en armonía de manera profunda y perdurable. Honestamente pensaba; ¿qué onda con el modelo de vida cíclico, acelerado y estresante que fomenta el desgaste de la mente y el cuerpo?, que se centra solo en el consumismo haciendo necesaria la gratificación constantemente de los sentidos como método para sentir un placer que indudablemente se agota y al que nuevamente se tiene que recurrir para "llenarte superficialmente", una y otra vez. Realmente me preguntaba; ¿esto es realmente la vida? ¿de esto se trata nuestra existencia? ¿a eso venimos a este Universo perfectamente creado? ¿a estudiar, crecer, procrear, consumir, satisfacer los sentidos y trabajar sin fin hasta la muerte? ... la respuesta era un NO para mí (el alma), sin embargo mi cuerpo y mi mente se habían programado a creer y sentir que esta era la única forma de vivir "feliz y exitosamente", ya que la sociedad se manejaba bajo este protocolo estandarizado de vida y no entendía de qué otro modo podía vivir o más bien Ser.
Durante muchos años me "acoplé" a este sistema; el conocimiento y el servicio que aprendí y ejercí a través de la atención prehospitalaria y la medicina alópata fueron por mucho tiempo el motor que me hizo sentir viva, satisfecha, feliz y útil para la humanidad. Sin embargo la sensación de no "encajar" nuevamente retornó y se acompañó de mucho dolor y vacío existencial y profesional cuando me concienticé fuertemente de que mi objetivo de ser un vínculo a través del cuál las personas cultivaran su salud y fueran felices y plenas no podría lograrse con la metodología de la medicina Occidental, pues el enfoque de ésta se centra únicamente en las manifestaciones físicas, en "querer reparar lo roto" en lugar de empoderar, concientizar y enseñarle a las personas a no "romperse" y/o mejor aún a mantenerse en un equilibrio constante a partir del autoconocimiento; pues es claro que uno sólo puede "darle mantenimiento" a lo que conoce, ama y respeta.
Este fue el parte aguas que me hizo replantearme mi existencia y la vida entera y cuestionar todo el sistema de creencias y paradigmas. Tenía claro que mi misión en esta vida era la de ser una guía y acompañante para elevar la conciencia y restaurar la salud en todo el espectro del Ser (espiritual-emocional-físico) pero no sabía cómo hacerlo. Es por esto que decidí dejar de ejercer la medicina alópata y darme a la ardua tarea de encontrar las respuestas que me ayudaran a comprender cómo mantener la salud de manera natural y evitar el sufrimiento. Mi sentido común me indicaba que estar "mal" física y/o emocionalmente era una costumbre pero no una normalidad, pues el estado natural de la vida es el amor, el equilibrio y la felicidad, es por eso que constantemente estamos en búsqueda de él.
Fue entonces que llegó a mi la solución y la respuesta a literalmente todo a través del Ayurveda, el Vedanta y del Bhakti Yoga (en el apartado de dudas te explico brevemente de que se tratan). Estas tres filosofías y ciencias hermanas me enseñaron; cómo despejar el "drama emocional" de la mente y conectar con el alma, con mi verdadera esencia y la de la vida y a asimilar nuestro rol como humanos en la existencia, con lo que consecuentemente uno es capaz de utilizar la mente y los sentidos y no viceversa, aprendiendo a darles un uso sabio como herramientas para conocer y accionar en el mundo.
Desde entonces mi vida personal y profesional ha girado entorno al estudio, la práctica y la difusión de estas filosofías de vida. Al día de hoy me siento profundamente conectada, cultivando cada vez más mi armonía interna y con un increíble sentido de existencia siguiendo este camino.
Al igual que tu estoy en la escuela de la vida; aprendiendo continuamente a conocerme, a interactuar conscientemente cada día más con el mundo material y comprendiendo cómo darle un mantenimiento personalizado óptimo a la mente y al vehículo en la que transita el alma, es por eso que quise y sentí la necesidad y la responsabilidad con la humanidad de hacer este proyecto, para juntos recordar nuestro rol en este Universo perfectamente diseñado, para aprender a transitar equilibradamente este camino hermoso que llamamos vida a través de herramientas que fomenten el autoconocimiento, la autoestima, el autocuidado, los hábitos coherentes y sostenibles y la elevación de la conciencia para crear un mundo mas pleno, sano y feliz.
Gracias a Krishna, a la vida, a la familia en la que nací y a ti por confiar en este proyecto.
Con mucho amor y humildad, Jime
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